El Gobierno se prepara para trasladar el funcionamiento de los ministerios a La Paz
Según destacó el Primer ministro, la concentración de los departamentos ministeriales en un mismo entorno permitirá tomar decisiones, reforzar la coordinación entre las distintas áreas del Gobierno y ofrecer una respuesta más eficiente a las necesidades de la población.
El traslado del Gobierno ya no es solo una cuestión de planos y edificios. La ciudad de la Paz comienza a prepararse para recibir una parte esencial del aparato administrativo del Estado, mientras en Malabo se afinan los últimos detalles de un traslado que pretende cambiar el centro de “gravedad” político y administrativo de Guinea Ecuatorial.
Manuel Osa Nsue, Primer ministro del Gobierno, encargado de la Coordinación Administrativa, se reunió el pasado sábado 25 de julio, con los miembros del Ejecutivo para revisar precisamente eso: qué queda por hacer antes de que los departamentos ministeriales comiencen a instalarse en la nueva capital administrativa. Sobre la mesa estuvieron asuntos aparentemente prácticos, pero decisivos para que el proyecto pase de la planificación a la vida cotidiana: oficinas, equipos informáticos, mobiliario, viviendas y organización de los espacios institucionales.
La escena puede parecer puramente administrativa. Sin embargo, detrás de la distribución de despachos hay una transformación de mayor alcance. El traslado supone desplazar el núcleo de las decisiones gubernamentales hacia una ciudad concebida para convertirse en el nuevo centro político y administrativo del país.
Una mudanza que exige algo más que edificios
Según la prensa del Primer ministro, el Ejecutivo ha revisado la distribución de las oficinas asignadas a cada ministerio y las necesidades de equipamiento necesarias para ponerlas en funcionamiento. Ordenadores, mobiliario y otros recursos forman parte de una lista que, aunque pueda parecer secundaria frente a la dimensión urbanística de la Ciudad de la Paz, será determinante cuando los funcionarios abandonen sus actuales espacios de trabajo y comiencen una nueva etapa. Porque una capital administrativa no se construye únicamente con carreteras, edificios y oficinas. Necesita funcionarios, sistemas informáticos, comunicaciones, viviendas, servicios y, sobre todo, capacidad para que las instituciones funcionen con normalidad una vez instaladas.
El desafío es sencillo de explicar y mucho más complejo de ejecutar: cambiar el lugar desde donde funciona el Estado sin que el ciudadano note una caída en la calidad de los servicios públicos. Uno de los puntos centrales de la reunión ha sido el proceso. Según el Primer ministro, deberá desarrollarse de forma organizada y coordinada para “garantizar la continuidad de los servicios y el funcionamiento normal de las instituciones”.
Manuel Osa Nsue, Primer ministro del gobierno destacó, a lo largo de la sesión, que el establecimiento de la ciudad de La Paz como capital administrativa del país responde a una decisión estratégica del Jefe de Estado, Obiang Nguema Mbasogo.
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