La desorientación espacial, causa probable del accidente del helicóptero Z9
El Director General de Aeronáutica Militar, Pablo Nsi Nguema Esono, explicó este jueves las conclusiones de la investigación tras el análisis de la caja negra de la aeronave.
La desorientación espacial de la tripulación figura como causa probable del accidente del helicóptero Z9 de las Fuerzas Aéreas Nacionales, en el que fallecieron sus cuatro tripulantes.
Así lo explicó este jueves el Director General de Aeronáutica Militar, Pablo Nsi Nguema Esono, durante una rueda de prensa celebrada en la TVGE, en la que fueron presentadas las conclusiones de la investigación después del análisis de los datos registrados por la caja negra, las conversaciones mantenidas entre los tripulantes y las comunicaciones con la Torre de Control.
Según las conclusiones expuestas por Aeronáutica Militar, la desorientación espacial de la tripulación fue la causa probable que terminó llevando a la aeronave a impactar contra el terreno. A esta situación, en palabras del funcionario militar, "contribuyeron varios factores, entre ellos la presencia de nubosidad, la reducción considerable de la visibilidad, la complejidad orográfica del terreno y el progresivo deterioro de la iluminación ambiental debido al avance de la tarde".
De acuerdo con la investigación, la combinación de estas circunstancias provocó una pérdida progresiva de las referencias visuales externas que permitían a la tripulación mantener una adecuada percepción de la posición y trayectoria de la aeronave respecto al terreno. Esta situación habría incrementado además la carga de trabajo de los tripulantes y favorecido la desorientación espacial que precedió al impacto.
La reconstrucción de la trayectoria indica que la aeronave terminó impactando contra una elevación del terreno cubierta de vegetación. El accidente provocó la destrucción del helicóptero y el fallecimiento de sus cuatro tripulantes.
Durante la rueda de prensa, las autoridades dejaron claro que la determinación de la causa probable tiene como objetivo establecer qué ocurrió y extraer enseñanzas para mejorar la seguridad de las operaciones aéreas, y no atribuir responsabilidades individuales. La siguiente etapa estará centrada en la adopción de las medidas de seguridad que permitan reducir el riesgo de que un accidente de características similares vuelva a producirse.
Las conclusiones presentadas este jueves se basan en el conjunto de evidencias analizadas durante la investigación, entre ellas los parámetros de vuelo registrados, las conversaciones de los tripulantes, las comunicaciones con la Torre de Control, las condiciones meteorológicas y la trayectoria seguida por la aeronave durante la fase final del vuelo.
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