Malabo celebra sus lenguas como patrimonio cultural
Seis idiomas, seis instituciones y cerca de un centenar de participantes se reunieron para convertir la diversidad lingüística en un espacio de encuentro.
Malabo convirtió el pasado sábado 3 de octubre las palabras en una forma de encuentro. Durante cuatro horas, cerca de un centenar de personas se acercaron al Instituto Francés de Guinea Ecuatorial para participar en la primera edición del Día de las Lenguas, una iniciativa que puso en el centro de la escena la diversidad lingüística y cultural que convive en la capital.
La jornada reunió por primera vez en un mismo espacio a seis instituciones culturales y educativas: el Instituto Francés de Guinea Ecuatorial, el Lycée Français, el Centro Cultural Ecuatoguineano, el Centro Cultural Español, el Centro Cultural Japonés y English Coaching Center.
El resultado fue una tarde en la que aprender un idioma dejó de ser una actividad académica para convertirse en una experiencia cultural. Bubi, fang, francés, inglés, español y japonés compartieron protagonismo a través de pequeñas clases, juegos y actividades destinadas a públicos de distintas edades.
Las lenguas como puente cultural
En los diferentes espacios habilitados, los participantes pudieron descubrir palabras, expresiones y particularidades de seis idiomas. La propuesta permitió acercarse a lenguas con historias y procedencias diferentes, pero reunidas bajo una misma idea: la lengua también es una forma de conocer al otro.
El carácter participativo fue uno de los elementos centrales de la jornada. Niños y jóvenes tuvieron actividades específicas, mientras que el programa incorporó también un taller de origami, presentaciones de libros dedicados a las lenguas locales y varios concursos sobre España, con premios para los participantes.
Más que una sucesión de actividades, el encuentro dibujó una pequeña representación de la diversidad cultural de Malabo. Familias, estudiantes, niños, jóvenes y adultos compartieron espacios y pudieron conocer las propuestas culturales y educativas de las instituciones participantes.
La presencia del bubi y el fang junto al francés, inglés, español y japonés dio además a la jornada un significado particular: las lenguas locales ocuparon el mismo escenario que idiomas de amplia circulación internacional. Una convivencia que permitió presentar la diversidad lingüística no como una barrera, sino como una posibilidad de diálogo.
Una primera experiencia
La respuesta del público superó las expectativas de los organizadores. Alrededor de 100 personas participaron en esta primera edición, que dejó abierta la posibilidad de convertir la iniciativa en una cita periódica del calendario cultural de la ciudad.
La intención de los organizadores es repetir y ampliar el encuentro en los próximos años, incorporando nuevas lenguas, instituciones y actividades. De confirmarse esa continuidad, el Día de las Lenguas podría convertirse en un espacio para mostrar una parte de la riqueza cultural de Malabo que no siempre ocupa el primer plano: la diversidad de las palabras con las que sus habitantes nombran el mundo.
Porque en una ciudad donde conviven diferentes culturas y formas de expresión, aprender cómo se dice una palabra en otra lengua puede ser también una manera sencilla de acercarse a quien la pronuncia.
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